“Acá los partos son así, tenés que aguantártela”: condenaron a un anestesista por maltrato y violencia de género
Era un parto prematuro. Pero, la mujer que estaba a punto de ser madre no solo vivió nervios por la situación que atravesaba, también por el maltrato que sufrió por parte del anestesista que pa...
Era un parto prematuro. Pero, la mujer que estaba a punto de ser madre no solo vivió nervios por la situación que atravesaba, también por el maltrato que sufrió por parte del anestesista que participó de la intervención. “Si tenés ganas de vomitar, vomitate encima. Acá los partos son así, tenés que aguantártela”, le gritó el médico a la paciente.
Ahora, el médico anestesista fue condenado por maltrato en contexto de violencia de género, que sanciona “expresamente el maltrato psíquico, sea mediante humillaciones, vejaciones, malos tratos verbales o cualquier otra forma de ataque a la dignidad”, según informó el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad en un comunicado de prensa.
Al facultativo, además de la pena impuesta, se le fijaron una serie de pautas de conducta como la prohibición de contacto y acercamiento a la víctima durante un año, la prohibición de acercamiento al hospital Durand durante 12 meses, la realización de un curso sobre violencia de género y 30 horas de trabajo comunitario.
Así lo resolvió la jueza en lo penal, contravencional y de faltas porteña Natalia Molina al homologar un acuerdo de juicio abreviado que habían alcanzado el fiscal Martín Perel y la defensa del imputado. La causa se había iniciado con la denuncia de la víctima.
“El hecho ocurrió cuando la denunciante debió ser internada para un parto prematuro. En ese contexto fue atendida por el imputado, que le habló de mala forma, de manera despectiva y sin ningún tipo de reparo respecto de la situación de vulnerabilidad en que se encontraba la paciente. Según el relato de la víctima, antes de comenzar la intervención, le dijo que tenía ganas de vomitar y el imputado le gritó: ‘Si tenés ganas de vomitar, vomitate encima. Acá los partos son así, tenés que aguantártela’”, según se explicó en el citado comunicado de prensa.
El fiscal Perel tuvo en cuenta no solo la declaración de la víctima, sino también las palabras de las médicas neonatólogas que atendieron a la paciente y fueron testigos de la situación.
Una de las médicas relató lo que fue testigo el imputado sentó a la víctima para aplicarle la anestesia raquídea: “Lo hizo con una fuerza innecesaria, de una forma muy brusca. La paciente comenzó a tener dolor, y el doctor con modos poco amables, bastante brutos y, elevando el tono de voz, le decía que se quedara quieta, que no le dolía, que no le podía doler”.
La víctima también sostuvo que cuando se quejó del dolor, el condenado le dio unas palmadas en la frente y le respondió: “Callate la boca porque vas a vomitar”. Otra de las médicas que declaró como testigo afirmó: “En estas situaciones, el equipo anestesista suele llevar tranquilidad a la paciente, lo que no sucedió en este caso”.
Además, cuando la paciente pidió que dejaran entrar a su pareja al quirófano, el imputado gritó: “¿Por qué lo van a hacer pasar? Si se llega a desmayar, lo van a tener que atender ustedes”.
La agresividad, según las testigos, continuó después del parto, cuando acercaron a la beba con su madre para que tuvieran su primer contacto.
Durante el proceso judicial, la denunciante fue asistida por las profesionales de la Oficina de Atención a Víctimas y Testigos (Ofavyt) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, quienes le brindaron asesoramiento y contención.
“El informe elaborado por la Ofavyt concluyó que se trató de un caso de violencia contra la mujer en su modalidad obstétrica, en virtud del trato deshumanizado desplegado por el imputado, en atención al contexto de extrema vulnerabilidad en el que se encontraba la paciente y la relación desigual de poder que mediaba entre ambos. Finalmente, a través de un juicio abreviado, la Fiscalía logró la condena para el imputado por la contravención de maltrato en contexto de violencia de género, que sanciona expresamente el maltrato psíquico, sea mediante humillaciones, vejaciones, malos tratos verbales o cualquier otra forma de ataque a la dignidad”, dijo el Ministerio Público Fiscal porteño.