A pesar de El Niño: por qué hay una “palabra prohibida” para hablar de las Cataratas del Iguazú, que están más potentes que nunca
POSADAS.- Los comunicados conjuntos de la Intendencia del Parque Nacional Iguazú y el concesionario Iguazú Argentina S.A. que esta semana fueron informando sobre restricciones y reaperturas del p...
POSADAS.- Los comunicados conjuntos de la Intendencia del Parque Nacional Iguazú y el concesionario Iguazú Argentina S.A. que esta semana fueron informando sobre restricciones y reaperturas del parque más visitado del país, al ritmo de las crecidas y bajadas del río, tienen una palabra expresamente prohibida: “cierre”.
“Queremos enviar un mensaje claro, el Parque Nacional Iguazú está abierto, está recibiendo muchos visitantes y más allá de alguna restricción puntual que tiene por objetivo resguardar la seguridad del visitante, está disponible para venir a disfrutarlo y con un caudal espectacular”, explicó a LA NACION, Carol da Rosa, gerenta de Iguazú Argentina SA.
El intendente del Parque Nacional Iguazú, José María Hervás, repite el mismo concepto cada vez que le hacen una nota y el martes, incluso, realizó la excursión náutica con un periodista de la cadena de televisión para mostrar, en vivo la situación.
Hervás y Da Rosa, junto al director nacional de Operaciones de Parques Nacionales, José Albrizio, y el titular del ente de turismo de Iguazú (Iturem), realizaron el pasado 30 de julio una conferencia de prensa donde avisaron todo lo que se venía en materia climática, para octubre. Nada de lo que hoy sucede es inesperado para el sector.
Ese día, también, anunciaron una medida inédita en los casi 100 años de vida del parque (fue creado en 1934): cerrar preventivamente el circuito a la Garganta del Diablo.
Así fue como desde el 4 de agosto, desarmaron todas las pasarelas y barandas, las pusieron a resguardo en tierra firme y a las estructuras de hierro que quedaron pegadas a los pilotes de cemento, les pusieron doble linga de acero para que, cuando fueran arrasadas por la crecida, tuvieran más posibilidades de ser recuperadas en el lecho del río.
“Fue la decisión más acertada, pero también, nos dimos cuenta que a veces los turistas de todo el país y el mundo que miran la televisión malinterpretan que el parque no está abierto, queremos decirles a todos que estamos abiertos, esperando su visita”, repiten Da Rosa y Hervás.
Comunicar con precisiónEse es el mensaje que ahora se esfuerzan por dar, en momentos en que el fenómeno climático El Niño obliga a restricciones temporales.
“Estamos promocionando las Cataratas con algunos videos espectaculares, explicándole a los turistas que tenemos la oportunidad de ver un fenómeno único, porque el caudal es 10 veces mayor al habitual”, explicó a LA NACION, Freddy Ríos, miembro de la asociación que aglutina a taxistas y remiseros en Iguazú.
La crecida del río genera escenas que no siempre pueden observarse como los arcoiris múltiples que suelen producirse cuando el caudal es vigoroso, genera más vapor de agua y se combina con los rayos de sol.
Aún sin impacto significativo“Aún no hemos visto impacto por el fenómeno de El Niño en las reservas. Estamos preparados para un fenómeno que durará hasta el verano. A la gente le decimos que si hay alguna restricción del lado argentino, siempre tienen la visita al lado brasileño. El huésped no se va a ir sin ver las Cataratas”, explicó a LA NACIÓN, Yamila Chemes, dueña del Hotel Saint George.
“Ver las Cataratas con este caudal es increíble, hermoso, totalmente distinto: es la naturaleza misma”, destaca Chemes.
En coincidencia con el último fin de semana largo, el Parque Nacional estuvo cerrado, hubo una “restricción temporal para la circulación de personas” el lunes 12 de octubre, según se informó oficialmente.
El impacto en los visitantes fue de unas 2.000 personas menos, comparado con el mismo fin de semana del año anterior. “Fueron 16.000 personas en 2025 y esta vez fueron 14.000″, indicó Da Rosa.
Para Ángel Palma, titular de la Asociación de Guías de Turismo de Iguazú (Aguiati), el desafío es informar al turista, en forma clara y precisa, y con una actualización permanente: “Iguazú sigue siendo un destino turístico de enorme atractivo, y nuestro compromiso es brindar información clara para que el visitante pueda disfrutar de la experiencia de manera segura”.
Otros atractivosHoteleros, gastronómicos, guías o taxistas buscan aprovechar para resaltar un mensaje: además de las Cataratas, cuya observación está garantizada -más allá de alguna restricción puntual-, para cualquiera que permanezca 2 o 3 días, Iguazú tiene mucho más para ofrecer.
“Las Cataratas son el principal atractivo, pero también Iguazú tiene gastronomía, otras actividades en la naturaleza, mucha noche, somos un destino de eventos”, indicó Lucas, del Iturem.
“El desafío para estos últimos meses va a ser adaptarnos a esa dinámica que nos propone El Niño, las lluvias y el caudal que se va a producir en el río Iguazú”, completó Lucas.
Demoras en el Puente InternacionalCuando el fenómeno de El Niño empezó a castigar la región hace unas semanas, Iguazú estaba hasta el momento registrando un año que era calificado entre “bueno” y “regular” por fuentes del sector consultadas por LA NACION.
Las visitas al Parque Nacional Iguazú, una buena medida del éxito de la actividad, alcanzaron un máximo en 2019, con 1.635.000 visitantes el año antes de la pandemia. Luego vino el cierre por la pandemia y desde entonces, no pudo volver a alcanzar esa cifra.
Este año, los visitantes iban a ser menos, pero levemente por encima de los 1.532.230 de 2025.
Una buena medida es calcular qué día llega el visitante 1 millón al parque, al que se lo recibe con fotos, regalos y un saludo de las autoridades. Este año fue el 29 de agosto, mientras que el año del récord, el turista 1 millón arribó a los portales del parque el 8 de agosto, tres semanas antes.
Dólar y elecciones en BrasilEn 2019 el dólar alto, producto de las devaluaciones de 2018 y 2019, le dio un envión fuerte a la temporada, porque encareció las visitas al exterior de otros destinos que compitieron y al mismo tiempo abarataron el destino para turistas europeos o norteamericanos.
Con un dólar estable y retrasado, para muchos operadores, Puerto Iguazú compite en un nivel cada vez más desigual con Foz de Iguazú, con miles de argentinos que optan por hospedarse en la mucho más amplia oferta de Brasil.
Por eso, hay una expectativa en el sector sobre lo que puede pasar el próximo domingo 25 de octubre, cuando se realice la segunda vuelta electoral por la presidencia de Brasil. “Si gana Bolsonaro, el real se apreciará y eso va a hacer que vengan más brasileños, porque vamos a estar más baratos”, explicó Jorge Antonio, dueño del restaurante Aqva, muy visitado por turistas locales y de otros países.
Tras el triunfo en la primera vuelta de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente, la Bolsa brasileña se disparó y el real se fortaleció y pasó de R$5,3 a R$4,8 contra US$1.
Vivir del derrame de FozCon inversiones multimillonarias y un plan maestro que diseñó autopistas, la ampliación del aeropuerto, un nuevo centro de frontera, la inauguración del segundo puente con Paraguay (De la Amistad), inversiones en el Parque Nacional do Iguazú y en proyectos vinculados al entretenimiento, el sector turístico de Foz apunta a recibir entre 5.000.000 y 6.000.000 de visitantes por año en poco tiempo más.
Se trata de al menos cuatro veces la cantidad de visitantes que recibe el lado argentino. Con ese crecimiento que es evidente para cualquiera que cruza el puente internacional Tancredo Neves, ya hace tiempo que el sector turístico de Puerto Iguazú dejó de competir con Foz para analizar cómo puede beneficiarse de su explosivo crecimiento.
Hay una gran traba: las enormes demoras de 2, 3 o hasta 4 horas en la cabecera argentina del Tancredo Neves, el segundo paso internacional más importante del país después del aeropuerto de Ezeiza.
“Así se hace imposible que los brasileños vengan para acá a gastar, a pasear, nadie quiere bancarse una fila de 3 horas”, explica Mario Antonowicz, con varios emprendimientos vinculados al turismo.
Antonowicz ayudó a divulgar en todo el país el último intento del sector por llevar al congreso nacional este reclamo de un cambio radical en las normas de control de Migraciones y Aduana, que permitan agilizar el paso y equiparar lo que hace en la Triple Frontera, Paraguay y Brasil.
Mientras brasileños y paraguayos liberan el tránsito vecinal y trasladan los controles migratorios a las afueras de Ciudad del Este y Foz, la Argentina mantiene un trámite engorroso que genera inevitables demoras.
El tema se trató hace poco en una reunión de comisión del Congreso, y el senador Martin Goerling (PRO) se reunió con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para pedirle que organismos como Aduana, Migraciones o Gendarmería trabajar en alguna solución.
“A veces cada organismo tiene su forma de pensar y el objetivo es que vengan y vean lo que pasa en Iguazú, que hablen con la gente”, dijo Goerling.