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Champions League: Alisson Becker atajó todo en París y Liverpool le ganó a PSG un partido increíble

En el Parque de los Príncipes, este miércoles se instituyó el día del arquero. Los hinchas de Paris Saint-Germain, ésos que primero idolatraron y luego silbaron a Lionel Messi, no borrarán de...

En el Parque de los Príncipes, este miércoles se instituyó el día del arquero. Los hinchas de Paris Saint-Germain, ésos que primero idolatraron y luego silbaron a Lionel Messi, no borrarán de su memoria con facilidad las atajadas de Alisson Becker. El brasileño fue la razón principal por la que Liverpool se llevó de la capital francesa un triunfazo. El equipo inglés, que contó desde el inicio con el argentino Alexis Mac Allister, debió marcharse del estadio con una goleada... en contra. En su equipaje, en cambio, se llevó un 1-0 que, por el desarrollo del encuentro, luce inverosímil, pero que lo deja muy bien perfilado para el desquite la serie de octavos de final de la Champions League, que tendrá lugar el próximo martes a las 17 de Buenos Aires.

La explicación está en Alisson. Una, dos, tres, cuatro... hasta ¡nueve veces! salvó el arquero a Liverpool con paradas increíbles. En el primer tiempo, un mano a mano a Ousmane Dembélé en el que estiró sus piernas como si jugara al handball. Aún despatarrado, continuó atorando a su rival para evitar que tirara. ¿Remates? Dos, peligrosísimos, al georgiano Kvicha Kvaratskhelia, apodado “Kvaradona” tras su paso por Nápoles, desde donde llegó a PSG. Pero esta vez, el Maradona del partido estuvo en el arco. Sin embargo, el delantero de apellido impronunciable venció al arquero una vez, con un disparo combado, bello... Pero el VAR anuló la conquista: el futbolista de Paris estaba adelantado por un taco.

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— UEFA Champions League (@ChampionsLeague) March 5, 2025

¿Atajadas a mano cambiada? ¡Claro que sí! Ante un remate de Desiré Doué, quien ingresó en la segunda parte. La pelota pedía ángulo y el brasileño se estiró como un gato para desviarla. ¿Guantazo en un tiro libre? Dembélé puede dar fe de ello, también en el segundo tiempo, y cuando PSG era una tromba en la búsqueda del gol. Y de la victoria. Alisson se adueñó de su área, sin dar rebote cuando lo exigieron, o entregándolo hacia las zonas menos pobladas. Redondeó una actuación memorable que tuvo su gran premio a tres minutos del final. Segundos ante, el joven Harvey Elliott había ingresado en el lugar de un intrascenente Mohamed Salah. El egipcio estuvo a años luz de su mejor versión, esa que lo llevó a ser el futbolista más decisivo de las mejores ligas europeas en lo que va de temporada: lleva más de ¡50! participaciones positivas (gol o asistencia) para su equipo. Ante los franceses, casi ni participó.

Cuando Salah salió, los franceses descuidaron su banda izquierda -la derecha del ataque de Liverpool, el hábitat natural de Salah-, y lo pagaron con la derrota. Con toda la defensa volcada hacia el otro lado, el uruguayo Darwin Núñez soportó a sus marcadores y esperó que Elliott arribara a a zona de remate. El joven inglés cruzó la pelota y nada -o poco- pudo hacer el italiano Gianluigi Donnarumma para evitar el gol. El único de la noche parisina; la jugada aislada del equipo inglés. Una sola jugada, sintetizada en el abrazo del capitán, el neerlandés Virgil Van Dijk, y el arquero Alisson, el responsable de ese 1-0 festejado por el puñado de hinchas que llegaron a la capital francesa.

El líder de la Premier League (le lleva 13 puntos a Arsenal) y el mejor equipo de la fase de liga de la Champions League defendió todo el partido en el Parque de los Príncipes. Rara vez pudo Mac Allister, por ejemplo, conducir a sus compañeros. Fue, casi siempre, un mediocampista defensivo ubicado como limpiaparabrisas delante de la defensa. El equipo francés, en cambio, tuvo todo: llegadas, posesión y remates. Todo, salvo aquello que sirve para ganar los partidos: el gol.

Y su entrenador, el español Luis Enrique, hizo ingresar a un 9 puro (el portugués Goncalo Ramos) al promediar la segunda parte. Recién cuando se acababa el tiempo comprendió que le faltaba un experto en la puntada final. Un definidor. Sin embargo, atacó peor. Con más gente, se nubló y equivocó los caminos. Le sirvieron el desparpajo de Doué, y algo de Démbelé, ya cansado. Nada de todo eso le alcanzó, sin embargo, para doblegar la resistencia de Alisson, el muro brasileño que ataja para Liverpool.

Lo mejor de la victoria de Liverpool ante PSG

“Su actuación será recordada durante varios años”, profetizó en cámara Jamie Carragher. Algo sabe: vistió 737 veces la camiseta de Liverpool, siempre como defensor central. “Alisson masterclass”, tituló la cuenta oficial de la Champions en la red social X (antes, Twitter). El club inglés publicó una foto en el que se ve al arquero y, detrás una bandera de PSG. El brasileño recibió, por supueto, el premio MVP al mejor futbolista del partido. Los números, de acuerdo con las estadísticas de Squawka -una cuenta dedicada a los datos- dan cuenta de la descomunal actuación del arquero brasileño: las nueve atajadas igualan su record en la Champions e implican que Alisson llegó a 22 vallas invictas en el principal torneo de clubes de Europa. La cifra sirve para destronar al español Pepe Reina: ningún otro arquero de Liverpool dejó su arco en cero más veces en la era moderna del torneo. Alisson hizo historia en París.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/champions-league-alisson-becker-atajo-todo-en-paris-y-liverpool-le-gano-a-psg-un-partido-increible-nid05032025/

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