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De una megamuestra inmersiva a una serie de animación y el rescate de sus tiras: el universo Mafalda se expande sin fronteras

A punto de cumplir 62 años, y a casi seis de la muerte de su creador, el humorista gráfico Joaquín “Quino” Lavado, Mafalda tendrá en octubre su primera gran muestra inmersiva en Buenos Aire...

A punto de cumplir 62 años, y a casi seis de la muerte de su creador, el humorista gráfico Joaquín “Quino” Lavado, Mafalda tendrá en octubre su primera gran muestra inmersiva en Buenos Aires, que el año próximo saldrá de gira por el mundo. La niña reflexiva que odia la sopa y fascina a varias generaciones de lectores está en camino, también, de saltar del papel a la pantalla en una serie animada dirigida por Juan José Campanella, que se estrenará por Netflix en 2027. Mientras tanto, en Mendoza, la provincia natal de Quino, donde el artista de la viñeta murió el 30 de septiembre de 2020, a los 88 años, avanza el proyecto de un espacio cultural permanente para alojar y exhibir su obra, que llevan adelante los tres hermanos Lavado, sobrinos del dibujante y responsables de su legado.

Detrás de escena de la mega muestra "Mafalda inmersiva"

Y hay más, el universo Mafalda se expande en diversos formatos: al rescate de sus tiras por el sello Sudamericana, después del “pase” editorial en 2025 desde la mítica Ediciones de la Flor, que publicó la obra de Quino durante más de cincuenta años, se sumó el relanzamiento actualizado del magistral volumen Todo Mafalda ($109.999), que incluye material inédito y cita en el inicio la frase de Umberto Eco que mejor define a la protagonista: “Mafalda es una heroína de nuestro tiempo”.

Este año, por primera vez, Mafalda estuvo presente en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el stand del grupo Penguin Random House. Hasta la edición 2025 de la Feria, la escultura de la nena sentada en un banco de plaza invitaba a chicos y grandes a sacarse una foto desde el espacio que siempre le reservaba Ediciones de la Flor. Con el cambio de editorial (de una histórica independiente que hace unos meses anunció su cierre a un megagrupo), volvieron a las librerías los libros de formato alargado numerados del 1 al 10.

También se hicieron nuevas recopilaciones temáticas: Femenino singular, Mafalda presidenta, El amor según Mafalda y la novedad de este mes, Mafalda para niñas y niños. En octubre saldrá En esta familia no hay jefes y, en noviembre, La filosofía de Mafalda. Además, Sudamericana lanzó Colección Mafalda: once tomos que vienen en una caja de lata ilustrada. Se trata de una edición limitada, ideal para regalar a fanáticos y a pequeños lectores que todavía no descubrieron su humor, su ironía y su particular manera de mirar el mundo. Cuesta $149.999; por separado, cada uno $14.499, en tanto el volumen de tapa blanda Todas las tiras se consigue por $64,999 y los temáticos, por $22.499. Buenas opciones para el Día del Niño.

A los que visiten la librería “más hermosa del mundo”, El Ateneo Grand Splendid, Mafalda los recibirá en la vidriera. Y en el local, la nena que ama a los Beatles y sueña con ser traductora de la ONU para terminar con las guerras los espera en un banco de plaza, con espacio libre para sentarse un rato junto a ella.

En junio, Mafalda fue nombrada Embajadora de la paz en Ciudad de México en un acto donde se instaló una de las esculturas realizada por el argentino Pablo Irrgang en homenaje al entrañable personaje y sus amigos. La primera de la serie hecha por Irrgang con el aval de Quino se inauguró en Buenos Aires, en 2009. Está ubicada en una esquina de San Telmo y todos los fines de semana convoca multitudes, entre turistas y locales, para sacarse selfies.

Hay réplicas por todos lados: en la ciudad de Mendoza, en San Salvador de Jujuy, también en Caracas, Lima, Santiago de Chile, Madrid, San Pablo, Guayaquil y Montreal, entre otras ciudades. En el sitio oficial quino.com.ar figura el listado completo para encontrar a Mafalda por el mundo. Allí también se detallan los licenciatarios autorizados a replicar las creaciones de Quino en remeras, pijamas, lencería, mochilas y accesorios como cepillos, llaveros y rollos quita pelusas: de Benetton a Zara pasando por la editorial argentina Granica, que hace agendas, calendarios y libros para colorear.

Los libros y el merchandising de los personajes (tazas y muñequitos, entre otras piezas de la memorabilia oficial, ya que hay copias hasta en bolsas de supermercados) estarán a la venta en la tienda que se instalará en el Centro Cultural Recoleta, a la salida de la muestra Mafalda inmersiva. Buenos Aires es el punto de partida de una gira global, que llegará a Europa y varios países de América latina con viento a favor: los libros llevan vendidos más de 20 millones de ejemplares y se han traducido a por lo menos 26 idiomas. Hay ediciones de Mafalda hasta en braille.

Viaje emotivo por el mundo “real” de Mafalda

¿Pero de qué se trata Mafalda inmersiva? LA NACION tuvo acceso en exclusiva al proyecto, que parte de las tiras de papel para proponer un viaje emotivo por el mundo “real” de Mafalda, su familia y sus amigos. “Durante décadas recorrimos el mundo de Mafalda desde las páginas de sus libros, hasta nos imaginamos sus movimientos. Hoy la tecnología y la creatividad nos permiten darle vida a ese universo, manteniendo la esencia de Quino”, explica Damián Kirzner, creador del festival Mediamorfosis y director y productor general del proyecto.

A partir de los lemas “Todo eso que leíste, vivilo” y “Mafalda, como nunca la viste”, la muestra invita a público de todas las edades a hacer un recorrido interactivo y sensorial desplegado en 1.300 metros cuadrados y 13 salas temáticas. La experiencia empieza en una sala para pocos espectadores, con butacas como las del cine: ahí, la voz del actor Peto Menahem presenta de manera amena a Quino y sus criaturas. Y, cuando se abre el “telón”, queda al descubierto el barrio de Mafalda, recreado a escala con decenas de maquetas, con edificios con ventanas iluminadas, calles con autos, semáforos.

Está la fachada de la escuela pública donde estudia Susanita y “sufren” Felipe y Manolito y el almacén que atiende Manolito. No vamos a spoilear toda la muestra, pero va una pista a modo de guiño para padres que asistan con niños pequeños: busquen en las salas, a lo largo del recorrido, a la tortuga Burocracia. Y para los adultos nostálgicos: en algún momento se podrán cruzar en vivo y en directo con una réplica a escala real del viejo Citroën del padre de Mafalda. Esa es la idea que guía el proyecto: que la muestra atrape tanto a los fans de Mafalda como a los que todavía no la descubrieron.

El guiño final llega calentito: un puesto a la salida donde se puede probar la célebre sopa que detesta Mafalda.

Según reveló Kirzner a LA NACION, el mayor desafío (o uno de ellos) fue “expresar la obra de Quino a través de diferentes espacios y conectar con los diferentes públicos utilizando la tecnología adecuada”. Explica: “Podríamos haber tenido tecnología de punta en todas las salas. Sin embargo, elegimos qué tecnología usar, cuándo ser netamente analógicos y cuándo ser extremadamente digitales”.

Eso significa, como pudo comprobar LA NACION, que las tiras en papel no desaparecen en esta muestra: al contrario, son parte fundamental de la experiencia que dura unas dos horas. El ingreso será por grupos de aproximadamente 35 personas, cada diez minutos. Al salir, está la tienda de merchandising y la sala de realidad virtual donde quienes paguen un ticket aparte podrán “ver” el cuarto de Mafalda en 3D.

Con entradas que van desde los $41.000 (de martes a viernes) y $49.000 (sábados, domingos y feriados), la muestra inaugura el 1 de octubre. A dos meses del “estreno”, los tickets ya están en venta: hay paquetes familiares para cuatro personas desde $123.000 y un seguro de $5.000 para bebés de hasta 24 meses. Atención: esos valores son para vivir la experiencia inmersiva. Quienes quieran además ingresar a la sala de realidad virtual deberán pagar una entrada aparte que eleva el monto de los días de semana a $51.000 por persona y los fines de semana, a $61.000. El combo completo para cuatro sale $163.000 y $195.000. Los productores estiman que podrán ingresar dos mil quinientas personas por día.

Detrás del video mapping, las proyecciones 360°, el sonido envolvente, la realidad virtual con casco y las esculturas a escala real, hay tres años de desarrollo y de trabajo. Con la licencia exclusiva global otorgada por los sobrinos y herederos de Quino, el proyecto reunió a un equipo multidisciplinario de más de treinta creativos de la Argentina, España e Inglaterra.

Para los que se pregunten si los personajes hablan y cómo son sus voces, va una respuesta sin metáforas: la voz de cada uno permanece en la palabra escrita. Todos mantienen sus clásicos globos de diálogo para que cada visitante imagine los sonidos como lo hizo desde la primera vez que leyó la historieta.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/de-una-megamuestra-inmersiva-a-una-serie-de-animacion-y-el-rescate-de-sus-tiras-el-universo-mafalda-nid08082026/

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