Madelén Rossi, especialista en marketing: “La mayoría cree que por haber llegado a cierta edad ya no les es posible evolucionar profesionalmente”
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Cambiar de profesión después de los 40 puede parecer un salto demasiado grande. A la necesidad de aprender herramientas nuevas se suma, muchas veces, la idea de que la edad juega en contra. Sin embargo, quien decide reconvertirse no empieza su carrera desde cero, sino que trae conocimientos previos que pueden ser fundamentales.
Madelén Rossi, administradora de empresas y especialista en marketing digital, conocida en redes sociales por su contenido sobre estrategias digitales, habló con LA NACION sobre la importancia que tienen las personas +40 en la economía.
“El prejuicio más grande hoy es el propio. La mayoría de las personas cree que por haber llegado a cierta edad ya no les es posible evolucionar profesionalmente, cambiar de rumbo o incluso reinventarse casi desde cero. Y allí suelen pasar por alto algo fundamental: después de los 40 hay tanto camino recorrido, tanto criterio adquirido y tanta experiencia acumulada que sería imposible que cualquier comienzo fuera estrictamente desde cero”, señaló.
Para Rossi, la sensación de tener que empezar de nuevo puede hacer que una persona subestime lo que aprendió durante años de trabajo. “Se puede estar empezando a utilizar una herramienta nueva, aprendiendo una profesión o ingresando por primera vez a una industria, pero no se llega vacío. Se llega con años de experiencia resolviendo problemas, trabajando con personas, tomando decisiones, atravesando errores, entendiendo negocios, liderando equipos o conociendo en profundidad una determinada actividad”, recordó.
“El gran desafío de la reconversión profesional después de los 40 no es aprender nuevas habilidades, sino aprender a reconocer el valor de las que ya tenemos”, explicó sobre uno de los grandes conceptos sobre los que suele hablar con sus alumnos en sus capacitaciones.
¿Cuáles son las habilidades digitales que debería adquirir una persona a los 40?Ante la cantidad de cursos y especializaciones disponibles, la experta propone comenzar por una base general. El primer paso, según explicó, es comprender cómo funcionan las redes sociales, qué canales utiliza una marca para comunicarse y de qué manera puede posicionar o vender sus productos y servicios en internet.
También recomienda incorporar nociones de marketing digital. Esa formación inicial permite conocer áreas como la gestión de redes, la publicidad en línea, el comercio electrónico y la creación de contenidos antes de elegir en cuál profundizar.
“Esto no significa que una persona necesite convertirse en especialista en todos estos temas; lo importante en una primera etapa es adquirir una especie de alfabetización digital que nos permita entender qué hace cada profesional y cómo”, recordó.
A partir de esa base, se puede elegir una especialización concreta, profundizar en ella y transformarla en una nueva salida laboral, siempre teniendo en cuenta que en la gran mayoría de las veces las grandes oportunidades aparecen cuando se logra combinar un conocimiento previo con aquello que el mercado hoy necesita.
Muchas de las personas suelen tener miedo a invertir su tiempo y dinero en cursos que no les sirven. Por eso, la experta remarcó algunos puntos importantes que deben verse a la hora de elegir capacitarse.
Que enseñe fundamentos además de herramientas.Que incluya práctica sobre casos reales, que enseñe a pensar y no solamente a repetir procedimientos.Que tenga actualizaciones constantes.Y, por sobre todo, que tenga un acompañamiento humano real y en comunidad. ¿Qué profesiones o actividades pueden beneficiarse al incorporar conocimientos de marketing digital?Según Madelén, casi todos los rubros necesitan incorporar el marketing digital. Entre ellos se encuentran profesionales independientes, comerciantes, emprendedores, profesionales de servicios y también personas con perfiles corporativos previos, ya que pueden ampliar muchísimo sus posibilidades al ingresar al mundo digital combinando su bagaje con las nuevas tecnologías.
Sin embargo, la especialista aclaró que es importante entender que digitalizar una profesión no significa convertirse en influencer o perder la autenticidad y los valores que caracterizan a la marca. “Este es un prejuicio que aleja a muchos +40 del ecosistema digital. Una persona puede utilizar publicidad, posteos en redes o IA para potenciar su actividad sin convertir su vida privada en contenido”, explicó.