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Récord de inscriptos: crece el interés por participar de una media maratón que tendrá sorpresas internacionales

Cada año parece una desmesura imposible de repetir, y al miles más redoblan la apuesta. La 37a. edición de la Media Maratón de Buenos Aires, que se larga este domingo 23 de agosto, superará po...

Cada año parece una desmesura imposible de repetir, y al miles más redoblan la apuesta. La 37a. edición de la Media Maratón de Buenos Aires, que se larga este domingo 23 de agosto, superará por primera vez los 30.000 participantes. Para ser más exactos: 30.500 inscriptos. Como referencia, el año pasado fueron 27.000, hace ocho años eran 15.000. Por lo tanto, nuevamente, es justo decir: nunca tantos corrieron juntos.

Esa multitud, que colmaría dos estadios Movistar Arena, pondrá en movimientos sus pasos a las 8 de la mañana dominguera y porteña que se anuncia cercana a los 2°C de temperatura. Habrá que correr rápido para entrar en calor y para eso, estará presente el segundo maratonista más veloz de la historia: Yomif Kejelcha Atomsa. Que sería como tener a Cristiano Ronaldo (en su mejor momento) dentro de la cancha, el segundo mejor futbolista del mundo.

Yomif es uno de los únicos dos mortales que saben lo que es correr una maratón oficial en menos de dos horas. Y en esta Media Maratón de Buenos Aires será la punta de lanza de un listado selecto de grandes figuras internacionales, y de los mejores argentinos.

Kejelcha, Diriba, Gebresilase, Haylu, Jepchumba, ciertamente no son fáciles de pronunciar ni famosos fuera de las carreras, pero son los apellidos de corredores que brillan por el mundo y serán parte de la contienda de este domingo. Si los apellidos kenianos o etíopes no son conocidos, entre los argentinos, sí pueden sonar más algunos nombres: Florencia Borelli (mejor argentina con récord sudamericano en la edición anterior), Micaela Levaggi (récord sudamericano de 1.500 m), Joaquín Arbe (olímpico y récord nacional de maratón), Laureano Rosa (mejor argentino el año pasado).

Los más rápidos, seguidos por una multitud que va a buscar, desde su mejor marca personal, hasta un trote tranquilo por la ciudad, todos, partirán desde la avenida Figueroa Alcorta, a la altura de Dorrego, rumbo al centro porteño.

Si bien la carrera se larga a las 8, esta arteria estará cortada al tránsito desde las 5 de la mañana, al igual que el resto del circuito. Por Figueroa Alcorta irán hasta la avenida 9 de Julio, por donde continúa el circuito rumbo al Obelisco. Al llegar allí bajan por la avenida Corrientes hasta Leandro N. Alem, Casa Rosada y vuelta a subir por Diagonal Norte. Por allí hasta la avenida 9 de Julio y avenida Belgrano, luego seguirá por Diagonal Sur, Plaza de Mayo, Paseo Colón y volverá a subir nuevamente por avenida Independencia hasta la avenida 9 de Julio. Desde allí, volverán sobre sus pasos a la avenida Figueroa Alcorta, hasta que se bifurca en la Avenida del Libertador y los últimos kilómetros corren por allí hasta llegar a la avenida y volver a Figueroa Alcorta para encontrarse con la línea de largada, ahora de llegada, pero con 21.097 metros en sus piernas.

A partir de las 11 de la mañana se irán liberando los distintos sectores del circuito al tránsito y ya al mediodía no habrá vestigios de la carrera sobre el asfalto. Para ese entonces todos los que hayan cumplido con el requisito de correr los 21 kilómetros, tendrán colgada de sus cuellos la medalla de finisher.

La presea promete ser muy especial, porque según anunció Adalberto Iriarte, director de Carreras y Maratones Ñandú, “será un diseño en dos piezas imantadas y fabricada en España”. Mientras que, con referencia a la carrera, afirmó: “la Media Maratón de Buenos Aires está top cinco a nivel mundial”.

Más allá de las figuras, como la etíope Fotyen Tesfay, la segunda mujer más rápida en correr una maratón en la historia, o el mencionado Yomif Kejelcha que en la primera maratón de su vida bajó de dos horas, también González, Ferreira, Chiodo o Vivardo llevarán su nombre en el dorsal. Porque en esta edición una de las novedades consiste en que cada corredor podrá llevar su apellido (y la bandera de su país) impreso en el dorsal, el papel donde se suele llevar el número de corredor que se utiliza para clasificarlos luego por sus tiempos.

El tener el número en su dorsal era un privilegio para la elite, que este año se extendió a todos los corredores. O casi todos, para ser exactos, los primeros 29.500, los últimos 1.000 que se agregaron al agotar cupos, tendrán que conformarse con un número y la posibilidad de correr cuando ya habían cerrado la inscripción.

Más allá de nombres y dorsales, medallas imantadas y multitudes inéditas, lo que la Media Maratón de Buenos Aires revalida cada año es brindarle a la ciudad una competencia deportiva que la atraviesa por sus rincones más emblemáticos y la muestra en todo su esplendor.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/record-de-inscriptos-crece-el-interes-por-participar-de-una-media-maraton-que-tendra-sorpresas-nid21082026/

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