Restituyen a su dueña el cuadro “Retrato de una dama” y confirman la decisión de exponerlo en la Argentina
MAR DEL PLATA.- La obra ...
MAR DEL PLATA.- La obra Retrato de una dama quedó desde esta mañana a disposición Marie Von Saher, única heredera del galerista neerlandés Jacques Gaustikker, al que le robaron esta y otras pinturas durante el paso de las tropas nazis por Ámsterdam, en plena Segunda Guerra Mundial. El reclamo judicial de devolución tuvo su resultado en la sede del Juzgado Federal N°1 de esta ciudad, donde se firmó un acuerdo de suspensión de juicio a prueba con los dos acusados de retener y ocultar esta pieza desde hace casi 50 años. Entre ellos, la hija de Friedrich Kadgien, un exfuncionario de Adolf Hitler.
Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso, acusados de encubrimiento agravado, lograron que la fiscalía y finalmente la querella avalaran una suspensión de juicio prueba que les evita el riesgo de condena a cambio de resignar todo tipo de derecho sobre esa obra del siglo XVIII atribuida al artista italiano Giacomo Antonio Melchiore Cerutti y de cumplir durante los próximos dos años con un aporte solidario a una hospital local, además de mantenerse a disposición de la justicia.
Los letrados que representaron a Von Saher aseguran que es el único caso en el mundo en el que se logra que un particular entregue una obra de arte expoliada durante la persecución a judíos de primera mitad del siglo pasado. “La voluntad de Marei es que exponga en Argentina para generar conciencia de lo que fue el genocidio que llevó adelante el nazismo”, confirmaron a LA NACION los abogados Herberto Robinson, Guillermo Brady y Juan Ignacio Pascua. Si bien en principio se abrió la chance de sumarlo a la propuesta del Museo del Holocausto metropolitano, trascendió el interés del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación de abrir una alternativa para que abra a la comunidad.
Retrato de una dama apareció en escena a partir de una investigación periodística. La difusión del caso llevó a la intervención de oficio de la justicia federal. La obra estaba en la casa de Kadgien y Cortegoso, en el barrio Villa Primera, pero el cuadro se había descolgado cuando se allanó la vivienda. Imputados y con prisión domiciliaria, lo devolvieron a través de su abogado, Carlos Murias, que lo depositó hace un año y un día en sede judicial. Desde entonces quedó bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La audiencia de suspensión de juicio a prueba estuvo encabezada por el juez Santiago Inchausti. El fiscal Carlos Martínez y el fiscal General, Daniel Adler, presentaron el acuerdo alcanzado con la defensa de Kadgien. Por 24 meses deberán someterse condiciones, entre ellas una donación de 2,4 millones de pesos cada uno al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil que aportarán en cuotas mensuales. Pero lo más importante es que no solo devuelven el cuadro sino que además desisten de cualquier otro tipo de reclamo futuro sobre el tema.
La querella había entendido viables estas condiciones de probation siempre y cuando el matrimonio cumpla con la restitución del bien a la heredera de Goudstikker. También desde esta parte se garantizó que, en caso de acceder definitivamente a la obra, no habrá nuevas acciones legales sobre los acusados.
Kadgien y Cortegoso estuvieron presentes y avalaron con firma primero y de palabra después los términos del acuerdo alcanzado. “Comprendí bien, estoy de acuerdo, estoy informada”, respondió ella al juez Inchausti cuando le consultó sobre conformidad. Su esposo hizo lo propio a su turno. Les significó despedirse para siempre de cualquier reclamo sobre la obra.
El cuadro en cuestión tiene una valuación de mercado estimada en 250.000 euros. Su autoría fue discutida y finalmente ratificada por peritos de la Academia Nacional de Bellas Artes. Se encuentra en muy buen estado de conservación y se estima que, una vez cargadas en el sistema del Poder Judicial de la Nación las actas de la audiencia de esta mañana, los abogados de Von Saher estarían habilitados para retirar la obra.
“Esta instancia de acuerdo es una solución para gestionar el conflicto desde una respuesta que no necesariamente debía ser una condena”, explicó el fiscal Martínez sobre esta alternativa de probation que trabajó con la defensa y fue bienvenida por la querella. “No implica consentir lo ocurrido sino componer la situación”, aclaró.
Como confirmaron a LA NACION, la nuera y única heredera de Goudstikker, que reside en Estados Unidos, no ha reclamado que le lleven la obra de manera inmediata sino que aspira a que en principio tenga una exhibición pública en Argentina. Esas gestiones todavía están en curso y sin confirmación. “Marei no pedía una indemnización sino que priorizó la restitución y que la obra tenga incidencia en nuestro país, donde hoy podemos confirmar que se pudo recuperar”, señalaron los abogados.
Detallaron que son varios los casos en los que se detectaron y recuperaron obras pero a partir de gestiones de Estados, intervención de museos e instituciones, pero no encuentran antecedentes de un particular –como se dio aquí- que devuelva una obra expoliada por el nazismo a miembros de la comunidad judía durante la II Guerra Mundial.