La fórmula Ewan McGregor: de un jedi a un adicto acosado por fantasmas, los roles que definieron la carrera de un actor versátil
A primera vista, no hay nada que parezca destacar en Ewan McGregor. En persona es simpático, carismático, con una sonrisa que lo hace parecer amigable cada vez que está dando una entrevista. No ...
A primera vista, no hay nada que parezca destacar en Ewan McGregor. En persona es simpático, carismático, con una sonrisa que lo hace parecer amigable cada vez que está dando una entrevista. No hay grandes escándalos sobre su vida. Tampoco, quizás injustamente, fue reconocido con grandes premios o distinciones. Pero detrás de esa apariencia amable, McGregor esconde el alma de un aventurero que nunca se conforma con quedarse en un solo lugar, ni siquiera dentro de su propia filmografía.
Aprendió esgrima para convertirse en un Jedi. También tuvo que aprender a cantar y a bailar para protagonizar un musical, algo que ya venía de chico, cuando era solista del coro de su colegio en Escocia. Se afeitó la cabeza y adelgazó notablemente para meterse en la piel de un adicto a la heroína. Puso la voz a un grillo parlanchín de madera. Es, probablemente, uno de los actores más difíciles de encasillar de su generación: nunca se sabe bien dónde va a estar la próxima vez. En su caso McGregor, es casi literal.
En agosto de 2019 el escocés recorrió la Argentina de punta a punta en moto eléctrica, como parte de Long Way Up, una travesía para un documental. Caminó por las calles de Recoleta, disfrutó los paisajes helados de Ushuaia y hasta comió un guiso en La Rioja, entre una familia que tardó un buen rato en darse cuenta de que Obi-Wan Kenobi estaba sentado a su mesa. “Me encantó la Argentina. La amé. Qué tierra más hermosa”, contó después, diciendo verdades, sobre su paso por estas tierras.
McGregor ahora vuelve a la cartelera con El final de la calle Oak, la película de David Robert Mitchell, director de It Follows, en la que comparte protagónico con Anne Hathaway, interpretando a un padre de familia que tiene que sobrevivir junto a los suyos. ¿Sobrevivir a qué? A los dinosaurios. La película, por supuesto, es de fantasía. Quizás su presencia de “tipo común” sea necesaria para anclar el relato a un mundo más creíble. De cualquier modo, nos sirve para hacer un repaso sobre la carrera de este actor “aventurero”.
Moulin Rouge! Amor en rojo (2001)Acá está el McGregor más romántico: Christian, el escritor pobre e idealista que se enamora perdidamente de Satine (Nicole Kidman), la estrella del cabaret parisino. Para ganarse el papel tuvo que probar que podía cantar y bailar. Pasó meses de ensayo junto a Kidman, trabajando el guion codo a codo con Luhrmann. La apuesta valió la pena: su versión de “Your Song”, de Elton John, quedó como uno de los momentos más recordados de la película, bailando con Nicole Kidman bajo la luz de la luna y con la Torre Eiffel de fondo, es uno de los mejores momentos en esa gran película que condensa el espíritu del cine de Baz Luhrmann: verdad, belleza, libertad y amor. Moulin Rouge! abrió el Festival de Cannes en 2001 y compitió por la Palma de Oro; en los Oscar tuvo 8 nominaciones, entre ellas a mejor película, algo que ningún musical lograba desde que se estrenó La bella y la bestia en 1991.
Trailer Moulin Rouge - Fuente: YouTubeTrainspotting (1996)El papel que lo hizo conocido entre los cinéfilos, y que, con los años, no dejó de crecer en popularidad, es el de Mark Renton, un joven heroinómano de un Edimburgo gris y sin salida, basado en la novela de Irvine Welsh. McGregor llegó al personaje después de impresionar a Danny Boyle en Tumba al ras de la tierra, la primera película que hicieron juntos. Para el rodaje bajó 13 kilos y se afeitó la cabeza: se preparó leyendo sobre adicciones y visitando un centro de recuperación de exadictos en Glasgow, donde aprendió incluso a preparar heroína con una cuchara. La película lo instaló como uno de los rostros del nuevo cine independiente inglés, y su personaje se convirtió en un ícono, con ese monólogo inicial de “Choose life” que terminó convertido en una de las aperturas más citadas del cine de esa década. Pero la buena relación con el director se terminó cuando Boyle lo reemplazó por Leonardo DiCaprio para protagonizar La playa. Recién se reconciliaron casi 20 años más tarde, para filmar juntos la secuela de Trainspotting.
Trainspotting - Fuente: YouTubeStar Wars: Episodio III – La venganza de los Sith (2005)Con el tiempo, esta trilogía, tan resistida y denostada en su momento, fue revalorizada por una generación de espectadores. Muchos de ellos ni siquiera había nacido cuando se estrenó la conclusión de las precuelas dirigidas por George Lucas. Muchos otros la descrubieron a través de los memes. El “Hello there” de Obi-Wan Kenobi se volvió un clásico de internet, y McGregor siempre reacciona con humor cuando se lo repiten por la calle. La mejor de todas las precuelas, para muchos, es la última: aquella que permite entender por qué Lucas había querido contar esta nueva historia.
Para construir al joven maestro Jedi, estudió con atención las grabaciones de Alec Guinness, quien había encarnado a Obi-Wan en La guerra de las galaxias, y entrenó coreografía a los sablazos con su compañero de elenco, Hayden Christensen. Retomó el personaje en 2022, en la serie que lleva el nombre de su personaje. La paradoja es que, para buena parte del público actual, Obi-Wan no es Guinness: es McGregor.
El escritor oculto (2010)Un rol atípico para él, porque la exigencia acá no es física, sino intelectual. McGregor interpreta a un escritor fantasma sin nombre, contratado para terminar las memorias de un exprimer ministro británico (Pierce Brosnan) después de que su antecesor en el trabajo apareciera muerto en circunstancias sospechosas. Muchos vieron en el personaje de Brosnan un guiño a Tony Blair. Esta película le valió uno de los premios más importantes de su carrera: ganó como mejor actor en los premios de Cine Europeo. Merecido: es una de sus interpretaciones más contenidas y oscuras, dentro de una película que además se llevó varios César, entre ellos el de mejor dirección para Roman Polanski.
Pinocho de Guillermo del Toro (2022)Le pone la voz a Sebastian J. Grillo, la conciencia y narrador de esta versión stop-motion ambientada en la Italia fascista de Mussolini. Lo curioso es que, al principio, Guillermo del Toro no lo quería a él: tenía a otro actor en mente para el papel y hasta llegó a pensar que el personaje se eliminaría del guión en el primer acto. “No es que no lo quisiera a él, quería a otro con mucha terquedad”, reconoció el director tiempo después. Cuando finalmente escuchó a McGregor grabar sus líneas, cambió de opinión: la calidez que le imprimió al Grillo fue, en sus propias palabras, una revelación. La película se llevó el Oscar a Mejor Película Animada en 2023.
Doctor Sueño (2019)En la secuela de El resplandor, McGregor interpreta al Danny Torrance adulto, alcohólico y arrastrando el mismo mal que consumió a su padre, que solo encuentra paz en la sobriedad gracias a un padrino de Alcohólicos Anónimos. A primera vista, hacer una secuela del clásico de Kubrick parece un sacrilegio. Aunque la película no fue el éxito que se esperaba, tiene sus defensores. Para Quentin Tarantino, es una de las dos mejores películas de 2019. Al propio Stephen King también le gustó mucho.
El propio actor contó que ese arco de recuperación de un alcohólico fue lo que más lo atrajo del personaje, y no es un dato menor: McGregor dejó el alcohol en 2001, después de que los excesos de la fama pos-Trainspotting se le fueran de las manos. “El resplandor es una novela sobre el alcoholismo y la adicción; Doctor Sueño es una novela sobre la recuperación”, explicó, reconociendo que esa distinción fue clave para construir a su personaje.
Entre los fantasmas del hotel Overlook, McGregor tiene que enfrentarse a una bruja que lidera una secta perversa. Rebecca Ferguson, en la piel de Rose, se alimenta, literalmente, del dolor y la angustia de niños secuestrados. Doctor Sueño es dos películas en una: por un lado, una secuela a El resplandor, con homenajes y todo. Por otro, un relato oscurísimo sobre unos “vampiros” que secuestran niños para no envejecer.
Del adicto de Edimburgo al hombre en recuperación de New Hampshire, pasando por Jedi, poetas, escritores fantasma y grillos con acento victoriano: quizás ahí esté la clave de McGregor. Ningún tipo de película, ni un solo tipo de personaje, alcanza para definirlo. Solo un actor con ganas de ver hasta dónde lo lleva el camino.
Dónde ver las películas:Moulin Rouge! Amor en rojo: Disney+Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith: Disney+Doctor Sueño: MovistarTVPinocho de Guillermo del Toro: Netflix